Griffith hizo algo más valioso para
el arte cinematográfico: dijo que tenía que mostrar el viento en los árboles.
Tras
introducir con esta frase a David Wark Griffith, la serie Historia del cine: una odisea se detiene en los hallazgos visuales
y de ambientación de El nacimiento de una
nación, película que califica como “uno de los mayores shocks de la
historia del cine”.
Lo que Griffith y Bitzer hicieron
entre 1914 y 1915 con todo su talento, su imaginación, sus espléndidos
travellings y sus grandes exteriores es uno de los mayores shocks de la
historia del cine. Crearon una engañosa obra sobre el estado de la nación, que
promovió el racismo y demostró el poder del cine y su peligro.
Y,
tras asistir a un episodio en que una familia blanca es acorralada por unos soldados
negros hasta que son salvados in extremis
por los caballeros del Ku Klux Klan, el comentario crítico de la película es
rematado de la siguiente forma:
