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viernes, 17 de enero de 2020

Filosofía de la Religión (I): Apuntes mínimos sobre Historia de la Ciencia de la Religión


            1. ENFOQUES EN EL ESTUDIO DE LA RELIGIÓN


            1.1. Confesionalidad y aconfesionalidad.


            La primera diferencia significativa que hay que señalar en el estudio de la religión es si este estudio se hace desde dentro o desde fuera de la propia religión que se estudia. Expresarse en estos términos es, por supuesto, poco preciso y puede inducir a confusión; hay que aclarar que no se habla tanto de la situación personal del estudioso (su pertenencia a una confesión religiosa, sus creencias sobre el tema...) cuanto del método utilizado: los presupuestos de este, ¿se derivan de una creencia o son independientes de ella?
            En este sentido, hay que decir que el estudio confesional de la religión es casi tan antiguo como la religión misma; en todas las tradiciones religiosas existen maestros y discípulos que estudian las enseñanzas de los maestros, textos sagrados cuyo sentido auténtico trata de captarse, lo cual da lugar muchas veces a nuevos textos que discuten, aclaran, aplican... el significado de los primeros, etc. Este es el proceso que ha dado lugar a la teología en las religiones desarrolla­das.
            Lo que es relativamente nuevo (siglos XVII-XVIII) es el estudio de la reli­gión a partir de presupuestos no confesionales. Las condiciones que hacen posible la aparición de la ciencia de la religión son básicamente dos:
La Paz de Augsburgo, (tímido) inicio de la libertad de conciencia
            a) La progresiva autonomía de la razón respecto de la autoridad religiosa, que ha dejado de ser única. Las confesiones religiosas minoritarias reclaman la libertad del individuo para la práctica de la religión, pero este derecho va acompañado del derecho de juzgar en materia religiosa de acuerdo con la propia conciencia (libertad de conciencia); en definitiva, la razón se convierte en juez de la religión.
            b) Por otro lado, los descubrimientos geográficos y la exploración de tierras desconocidas aportan gran cantidad de datos sobre las creencias y costumbres religiosas de los pueblos alejados culturalmente. Esta acumulación de datos será la base, primero, de un estudio comparativo, y, a partir del siglo XIX, de las diferentes teorías explicativas que pretenden dar razón de los fenómenos religiosos. 

            1.2. El estudio histórico-literario de las tradiciones religiosas.